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(mayo 2008) El parón inmobiliario está más presente que nunca en España. A medida que pasan los días, los precios de las viviendas empiezan a descender, la demanda cae y los ciudadanos comienzan a optar por el alquiler, el paro continúa aumentando con especial incidencia en el sector de la construcción y las empresas del ramo comienzan a notar los graves efectos de una crisis más que anunciada. Es el caso de Marina d´Or, que el pasado mes de abril anunciaba que sus beneficios caían cerca del 50% en 2007 respecto al año anterior, y que las ventas de apartamentos se veían reducidas en un 60%, lo que provocaba la pérdida de alrededor de 1.000 puestos de trabajo en España. A cambio, los responsables de la compañía anunciaban a bombo y platillo sus previsiones de creación de empleo: 1.500 nuevos puestos, eso sí, en sus proyectos en el extranjero.
Entre estos proyectos se encuentra una urbanización turística en Hurghada. Según el presidente de la compañía, Jesús Ger, Egipto es un país "con un buen crecimiento, donde somos bienvenidos y donde la colaboración con las autoridades es buena".
En línea más tradicional con los proyectos que Marina d'Or ha llevado a cabo, está una urbanización turística de 750 apartamentos por un importe de 44 millones de euros en Hurghada.
Los apartamentos, en primera línea de playa, están pensados como segunda residencia tanto para egipcios como para europeos. Según fuentes del grupo, ya hay 30 unidades vendidas sobre plano, y eso sin haber comenzado todavía a excavar. Más inversiones previstas El presidente del grupo castellonense también planteó sus proyectos como apetecibles para posibles inversores, pues destacó lo "asequible" del mercado inmobiliario egipcio y la posibilidad de sacar un rápido beneficio a una inversión en este sector.
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